Kalag está atormentado por los recuerdos de su pasado como pirata en los turbulentos mares del sudeste asiático del siglo XVI. Anhelando la paz, emprende un viaje con sus fieles guerreros peones para encontrar una vida tranquila en su isla natal de Luzón.

Encuentra esperanza en Nueva Ávila, un pueblo recién fundado donde su hermana vive ahora bajo la ley colonial española y el orden católico. Kalag adopta las costumbres del lugar e incluso libera a sus hombres de la servidumbre. Sin embargo, bajo su aparente armonía se esconde la inquietud. El gobernador de Nueva Ávila, Don Fernando, ha sellado una alianza con Ichijiro Kenki, un joven señor pirata japonés en ascenso. Atraído por la cercana ciudad de Manila, Kalag intenta reconstruir su vida entre sus calles bulliciosas, lejos de las sombras de su violento pasado.

Cuando recibe la noticia de que Ichijiro ha comenzado a esclavizar al pueblo de Nueva Ávila, Kalag decide regresar. Acompañado por sus antiguos peones, un sacerdote dominico y una voluntad inquebrantable, se prepara para liberar la ciudad, decidido a poner fin al dominio del pirata con el menor derramamiento de sangre posible.